Dulce espera (2013)
A Harún Al-Rashid y Zubayda
Las
agujas del reloj que parecen paralizarse
Ante
el frenético embiste de hormonas
Espera
placentera y mortificante
Producen
hesitación sofocante.
Llegué
Atravesé
un terreno cubierto de hierbas
Y te encontré
En las grutas
Bañándote
como de costumbre
El
agua de la catarata,
Caía…
Rebotaba sobre tu rostro.
Me
quedé absorto
Contemplando la tez de tu cuerpo
Resplandeciente
alfaguara,
Todo
lo transforma, semejante yeite
Actúa
como faro de lo que circunda
Mis
ojos conmovidos, deleite
Con tus esbeltas formas circulares.
Estaba
todo simulado.
Cuando
besé tu mano
Fue inconmensurable la alegría de mi corazón.
Proseguí
por la extensión de tu brazo
Para llegar a tu espalda
Y
palpar tu piel blanca azucarada.
¡Mayestática
ambrosía!
El
placer es un antídoto contra las exiguas palabras.
En
silencio
Te
cobijé y renací, en la aurora
Para
que nos sintiéramos eternos, de momento:
Libres
Simples
Audaces.
Fuimos
soles fulgurantes
Fuimos
brasas ardientes
Fuimos
el reflejo en el agua
Fuimos
lo que siempre soñamos ser
Fuimos
la profanación de la melancolía.
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