El contratado (2015)
Lo había asimilado.
Accionó el objeto metálico.
El viento lo transporta por el hueco.
Retumbó el eco, sórdido estruendo.
Quedó rebotando en mi mente para la eterna posteridad.
Me prosterné ante los súbitos hechos de manera ociosa.
Cuando había vuelto a recobrar el sentido en sí mismo
Era tarde para retroceder;
Había pasado un lustro, de la mirada perniciosa.
Y la pólvora quedó flotando en el aire,
Sola.
Estático, al borde de refunfuñar
De no poder siquiera escudriñar,
No pudo ni a maldecir.
Turbado se disponía,
A consumar la obra.
Un telón negro,
Se ciñó sobre los ojos.
Él.
El ecuánime gatillo
Condescendió al roce de la piel.
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